“Titulares, a la cancha”, un exploración sobre “la vuelta de intendentes al pago chico”

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Una nota de la periodista Macarena Ramírez, en el portal Letra P, analiza el posible regreso de intendentes que tomaron osadía en sus cargos en los últimos dos primaveras.

“No hay margen para ensayos o nuevas promesas en el Frente de Todos” asegura Ramirez y anticipa que los jefes comunales del conurbano podrían retornar a encabezar la pase en sus distritos en 2023. “Los titulares, a la cancha para empujar en la madre de todas las batallas”.

“En la dirigencia peronista vislumbran una elección por demás complicada en la que se debe pensar voto a voto para achicar el margen de una derrota en los distritos y en la provincia” opina la periodista y considera “por eso, la necesidad de que los intendentes en uso de licencia vuelvan a encabezar las listas en sus distritos”.

La autora pone en boca de una fuente conocedora de la política del GBA, que “hoy hay tres factores que traccionan en el conurbano: Cristina Fernández, el sello partidario y los jefes comunales. El último de esos tres factores -indicó- es el que actualmente está en mejores condiciones electorales”.

Por supuesto en esa grilla de regresos aparece el intendente Juan Zabaleta de Hurlingham que pidió osadía al ser designado Ministro de Desarrollo Social. Los otros jefes del conurbano que pidieron osadía son los ministros Gabriel Katopodis (Obras Públicas – San Martín) y Jorge Ferraresi (Hábitat y Vivienda – Avellaneda); el caudillo de Gabinete porteño, Martín Insaurralde (Lomas de Zamora); el ministro de Infraestructura provincial, Leonardo Nardini, (Malvinas Argentinas); el presidente del Bapro, Gustavo Menéndez (Merlo); el presidente del Ente Nacional de Control y Gestión de la Vía Navegable, Ariel Sujarchuk (Escobar) y el diputado provincial Mariano Cascallares (Almirante Brown).

El portal Letra P hizo varias consultas a dirigentes del Frente de Todos sobre el rol que estos dirigentes deben tener con vistas al 2023. El dictamen fue coincidente: “son jefes territoriales con altos márgenes de aceptación en sus municipios y que pueden transferir votos, hoy no hay lugar para ceder nada; sus nombres son necesarios en las boletas y no es tiempo para probar con nuevos personajes, ni siquiera con quienes están actualmente conduciendo los distritos de manera interina”.

La nota de Macarena Ramírez finaliza así: “Los intendentes están tratando de salir indemnes de los quilombos; están preocupados y hasta frustrados por la situación que atraviesa el frente, describe un funcionario con asiento en la Primera sección electoral. Es por eso que ninguno de ellos abandona el territorio, todo lo contrario, pasan gran parte de su tiempo allí pese a sus obligaciones en otros ámbitos, y no abandonan la gestión local. Son los primeros en rechazar la posibilidad, no sólo de perder, sino, incluso, de tener que ceder poder ante una buena elección opositora. Por ahora, el viento sopla en favor de los titulares, que volverían a la cancha en 2023”.

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