“Siempre nos recuerdan que ganamos al Madrid, pero también ganamos al Barça”

Treinta abriles se cumplen hoy de uno de los finales más memorables de la historia de la Liga, con aquel Tenerife 3-Real Madrid-2 que redondeó un gran 1992 para el FC Barcelona, con su primer doblete Liga-Copa de Europa, título continental engreido 17 días en Londres por los culés. Para cobrar la Liga, aquel 7 de junio de 1992, el equipo de Johan Cruyff necesitaba vencer al Athletic en el Camp Nou y del reventón del Madrid en el soleadísimo Heliodoro Rodríguez López en presencia de el Tenerife, que ya había cascarilla la categoría de la mano de un ex ludópata merengue, Jorge Valdano, ahora en labores de preparador. El Madrid se puso 0-2 con tantos de Fernando Hierro y Gica Hagi, pero a partir de un golazo de Quique Estebaranz poco antaño del refrigerio se desató la tormenta futbolística perfecta: un autogol de Ricardo Rocha y la puntilla de Pier, tras una extraña cesión de Manolo Sanchis a Buyo, consumaron el desastre blanco, a la vez que el Barça, con dos goles de Hristo Stoichkov, se encaramaba por primera vez en el torneo al primer puesto con 55 puntos, por los 54 del Madrid. Tres décadas luego, Quique Estebaranz recordó para MD cómo vivió aquel partido.

-El auténtico ‘click’ de la etapa fue su golazo, aquel 1-2 con eslalom y disparo desde la anterior del campo de acción …

Buyo pasó una mala tarde en Tenerife

Buyo pasó una mala tarde en Tenerife

MD

El Real Madrid empezó muy recomendado y pronto se puso 0-2. Y entonces llegó mi gol y, es verdad, ahí se produjo una especie de ‘click’. Pero aún así, con 1-2, memoria dos o tres mano a mano de jugadores del Madrid contra nuestro zaguero, Manolo. Pero salimos vivos, lo que luego nos permitió matar remontando 3-2.

– De aquella tarde quedó una fotografía en la que se le ve a usted consolando al 8 madridista Michel, roto tras ver cómo se les había ido el título.

La famosa foto en que se me ve dando ánimos a Michel al final del partido era un aire habitual en mí, acordarme del rival, saludarlo fuera cual fuera el resultado. En aquel caso tuvo una repercusión singular porque fue un partido en el que el Madrid se jugaba la Liga, pero yo lo de dar la mano al rival, por caballerosidad, lo hacía asiduamente. Eso sí, hubo un fotógrafo que estuvo muy atento a la ámbito. Y por eso ahí ha quedado. Para siempre.

– En la semana previa se habló de todo. Se recordó que el Tenerife ya no se jugaba nadie en la Liga, que tenía muchos ex madridistas en el equipo, se dijo que si habrían maletines. ¿Les afectó en poco todo aquello?

Fue una semana atípica. De entrada, porque teníamos más prensa que nunca en los días previos. Pero para nosotros todo era una cuestión de profesionalidad, de ética deportiva, de trabajo. Unos podían pensar ‘estos no tendrán tensión competitiva’. Otros que si ya lo teníamos todo hecho y que no iríamos con todo…  Valdano hizo porque nos abstrayéramos en lo posible de todo esto e hiciéramos lo que sabíamos hacer en el campo. Y lo hicimos.

– ¿Qué consejo le deja aquella etapa treinta abriles luego?

Fue un final que hizo daño a unos y felices a otros, es evidente. Pero nosotros éramos el Tenerife y sólo estábamos en medio. Siempre nos recuerdan que ganamos al Madrid, pero en cambio no tanto que en esas jornadas precedentes asimismo derrotamos al Barça y al Valencia. Con Valdano hubo un punto de inflexión: llegó a equivocación de ocho jornadas para matar la Liga y nos hizo creer que éramos un buen equipo. Eso se notó más al año sucesivo, en que nos clasificamos por primera vez para Europa ganando precisamente al Madrid, que se jugaba otra vez la Liga en Tenerife. Teníamos concurrencia tan buena como Redondo, Pizzi, Felipe Miñambres, Chano, luego Dertycia…

– Cierto, al año sucesivo se repitió la película: el Madrid volvió a dejarse la Liga en Tenerife en la última etapa perdiendo por 2-0, pero entonces el equipo chicharrero se jugaba su primera presencia en la Copa de la UEFA…

En el primer año quisimos celebrar con nuestra hobby que seguíamos un año más en la máxima categoría. En el segundo nos jugábamos hacer historia entrando en Europa. Y es verdad que entre la concurrencia hubo más fe en nosotros el segundo año que en el primero. Ir a Europa era un premio que unía a todo seguidor del Tenerife, no había dudas ni ese segundo equipo que muchos aficionados de un club más modesto tienen.

– En 1993, Estebaranz fichó por el Barça. ¿Fue fundamental su gran gol en el primero de los finales de Tenerife?

La concurrencia me pregunta que si aquel partido tuvo que ver en mi fichaje por el Barça, pero a mi ya me constaba un seguimiento muy previo a todo aquello. Luego pude proceder la Liga de 1994 en el banda del vencedor, en mi año en el Barça, la del reconocido penalti a última hora en el Depor-Valencia. Además de la foto consolando a Michel, hay otra imagen muy recordada en la que se me ve en el banquillo comentando con ‘Busi’ (Busquets padre) que habían pitado un penalti en Riazor en el zaguero minuto…luego llegó la golpe de alegría del Camp Nou al conocer que el Depor no lo transformó y que éramos campeones… A veces pienso que aquellos tres abriles  trajeron a algunos muchas alegrías, pero asimismo nos quitaron algunos abriles de vida por la tensión que vivimos.

– ¿Le parece extraña esta efemérides futbolera?

MD

MD

Es excéntrico; han pasado 30 abriles y me siguen llamando por aquel partido. De hecho, de esas Ligas de Tenerife se acuerda todo el mundo, de cómo fueron. De la Liga de 1987, 1995, 2006 o de cualquier otro año no, pero de esas sí se acuerdan.

TRABAJANDO EN LA REPRESENTACIÓN

Quique Estebaranz (Madrid, 1965) protagonizó una larga carrera futbolística profesional que, entre 1987 y 2000, le llevó a varios clubs (Atlético Madrileño, Racing de Santander, Tenerife, FC Barcelona, Sevilla FC, CF Extremadura, CD Ourense y Gimnástica Segoviana) en los que se reveló como un extremo de los que hoy estaría muy buscado por su valentía para el regate y por su gran capacidad para aparecer al gol, lo que incluso le llevó a ser Pichichi de Segunda con el Racing con 23 tantos en la temporada 1988-89. Tras colgar las botas trabajó para el Atlético de Madrid, siendo entre otras funciones director de la escuela de fútbol colchonera. Desde hace ocho abriles forma parte de la empresa de representación futbolística You First Sports que, entre otros, representa a futbolistas del nivel de Gerard Moreno, Mariano, Luis Alberto, Alex Berenguer o David García.

 

Tenerife: Agustín (Manolo 25′), Toño, Toni, Mata, Paqui, Redondo, Berges (Pier 63′), Chano, Quique Esteberanz, Felipe Miñambres, Pizzi. 
Entrenador: Jorge Valdano.
R. Madrid: Buyo, Chendo, Ricardo Rocha, Sanchis, Villarroya, Milla, Hierro, Michel, Butragueño, Hagi (Lasa 72′), Alfonso (Luis Enrique 58′).
Entrenador: Leo Beenhaker.
Goles: 0-1, Fernando Hierro (9′); 0-2, Hagi (29′); 1-2, Quique Estebaranz (37′); 2-2, Ricardo Rocha, en p.p. (77′); 3-2, Pier (78′).
Espectadores:
22.000 en el Heliodoro Rodríguez.
Árbitro: Raúl García de Loza (Gallego). Amonestó a Michel, Alfonso, Toño, Villarroya,  Sanchis y Pier.  
 

ver ficha partido

Barça: Zubizarreta, Ferrer, Alexanko, Juan Carlos, Guardiola (Nadal 71′), Eusebio, Bakero (Julio Salinas 75′), Amor,  Goikoetxea, Laudrup, Stoichkov.
Entrenador: Johan Cruyff
​Athletic: Kike, Lakabeg, Asier, Alkorta, Andrinua, Larrazabal, Luis Fernando, Ayarza (Valverde 80′), Garitano, Mendiguern (Ziganda 74′), Luke.
Entrenador: Jesús Aranguren
​Goles: 1-0, Stoichkov (36′); 2-0, Stoichkov (49′)
​Espectadores: 90.000 en el Camp Nou
​Árbitro: Jiménez Moreno (Las Palmas). Amonestó a Amor, Ayarza, Lakabeg, Garitano, Andrinua, Guardiola. Expulsó a Luke (61′).

ver ficha partido

Leave a Comment